Evaluación por observación

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Esta entrada tiene 18 comentarios

  1. Vanina Mercedes Miño García

    Buenos días Alicia,¿ se puede observar a personas externas a la Residencia ?por ejemplo, la familia de los residentes.

    1. alichg75

      Buenas Vanina. Claro que se puede, siempre y cuando tenga un por qué, un motivo, un objetivo. Si te planteas observar algo es porque crees que hay algo que ver, y que eso puede mejorar algo en nuestro residente. Así que sí.

  2. silvia Cabo

    Interesante ejemplo de observación. Todas las residencias tenemos un caso de esos en alguna ocasión pero no es demasiado tiempo tres meses de observación? sabemos lo que cambia un residente en tres meses. ¿Cuanto tiempo maximo hace falta para hacerla? Nosotros nos juntamos el equipo y hacemos pautas de trato, en base a esto las auxiliares hacen un seguimiento diario de pautas de trato y vamos modificandolo segun necesidad.

  3. Nuria García Gallardo

    Bueno, sabemos lo importante que es la observación, pero hasta qué punto!! Me parece increíble!
    Los ejemplos de observación que has dado me resultan muy familiares y tan necesarios, como podemos mejorar la calidad de vida del usuario y gestionar esos momentos, solo tomando algo de tiempo para ver qué sucede y cómo se puede mejorar.
    Me he acordado de un tiempo que estuve yendo a una escuela Montessori, como voluntaria, y en algunas ocasiones, me iba al ambiente a observar a los peques y luego lo comentaba con una de las guías. ES increíble cómo se puede aprender solo mirando con atención.
    🙂

    1. alichg75

      Verlo en una escuela además es alucinante, verdad? Si has tenido ese privilegio, has podido comprobar cómo es posible lograr ese ambiente. Y son niños! Las guías están muy educadas en la observación, ya que es parte esencial del trabajo.

  4. Tamara Pellón Mateos

    Todo lo que puedes aprender de una observación, sabía su importancia y la pongo en práctica en más de una ocasión, pero me falta hacerlo de una forma más «ordenada y sistematizada». Manos a la obra jejeje

  5. Ana María Pérez Arbelo

    Además de ser el método de evaluación Montessori, creo que si no observas, no puedes llegar a ninguna conclusión, ni adaptar ambientes, ni cambiar conductas, ni de las personas que residen en el centro, ni del personal que trabaja con ellas, si no reevalúas, no puedes corregirte en nada y la situación seguirá con la misma inercia que venía dándose hasta el momento, por eso la observación tiene que ser primordial.

    1. alichg75

      Así es Ana. Es un ejercicio constante y es lo único que da lugar a la mejora continua.

  6. Diana Estela Ochoa Molina

    La observación desde el previo, durante y después debería ser una constante en nuestra vida. Lo he visto en mis hijos, cuando actúo de tal manera ellos son de un modo, cuando es de otra, ellos son otros, para conseguir objetivos familiares he tenido que autoobservarme y saber la opinión de mis hijos, así poder redireccionar mis desaciertos para lograr lo que deseo .
    Así ahora que aprendí que debo observar de esa manera, ya sea en el momento, terminando o al día siguiente (que no se recomienda), planear muy bien lo que deseo observar y lo que quiero contestarme, analizar pensando. Ahora haré mi Grilla, la semiestructurada y el diario para ver qué se me facilita más en la práctica de mis primeros pasos.

    1. alichg75

      Efectivamente Diana, estoy completamente de acuerdo contigo en que debería ser una constante en nuestra vida. Por eso, el mindfulness me ha ayudado tanto, para conseguir esa observación consciente, que cuando estamos en el día a día, con el estrés, las obligaciones, etc, a veces se nos olvida. Por cierto, el mindfulness aplicado a la maternidad es una maravilla!

  7. Carolina

    Hay un dicho que dice algo así como «tenemos 2 ojos y 1 boca para ver más y hablar menos» y viene muy al caso con la observación conciente. Cuando veía el vídeo se me ha venido esta expresión que de seguro alguien la dijo y se quedó en mi subconsciente y hoy la he sacado para ponerla en práctica jiji

  8. Cristina Garcés Aznárez

    Hola! Me gustaría comentar mi caso con una señora del centro de día. Hasta hace poco yo consideraba a esta señora «imposible de manejar». No te podías alejar ni dos pasos de ella. Gritaba, te perseguía e incluso te golpeaba en la espalda si no le podías atender. Era un caso bastante complicado. Además vomitaba varias veces en mitad de los talleres. Cuando empecé este curso decidí dedicar más tiempo a descubrir el motivo de tanta agitación y simplemente observé.
    Me di cuenta de que ella estaba sentada en la parte más alejada de la clase y que siempre gritaba cuando veía pasar a las compañeras (llamando su atención). También comentaba que le dolía el estómago, que se iba a morir, que estaba muy mal…
    Un día me dijo que por favor, tuviéramos piedad de ella y allí me derrumbé completamente así que simplemente la abracé y ella pareció bajar el tono muscular. Estaba tranquila, segura, arropada.
    Pensé entonces en cómo arroparla sin tener que estar con ella todo el tiempo. Así que recordé que tenía una mantita con la que viene cada mañana. Decidí que ese día no la iba a sentar en «su sitio» sino que la iba a sentar en unas butacas cómodas que tenemos frente a la televisión, en primera línea. Le puse la mantita por encima y le dije que volvería en 5 minutos. Y así lo hice. Durante 1 mes entero fui apareciendo y desapareciendo en periodos de tiempo cada vez más largos. Al final dejó de buscarme desesperada y comenzó a realizar algunas actividades orales (junto con otras compañeras), todas en las butacas y en primera fila.
    Por último probamos a sentarla en una mesa a trabajar, ella sola, con su mantita sobre las piernas y funcionó. Hizo una lámina entera ella sola y muy tranquila.
    Mis compañeras pasaban y comentaban que las tenía » sin hacer nada» porque no estaban haciendo láminas. Al principio me daba como vergüenza porque es lo que parecía. Después empecé a ver resultados sorprendentes en las usuarias con deterioros cognitivos más severos, así que dejó de importarme lo que pensara la gente al pasar.
    Por último decir que esta señora no vomitó ni una vez en todo el mes. Mis compañeras defienden que es «suerte» o cosa del mes… «hay meses y meses…» jajaj pero yo sé que no es así. Así que estoy contenta y orgullosa de haberle dado calidad a mi trabajo durante ese mes y haberle hecho más tranquila y agradable la estancia en el centro esos días.

    1. Olympia Martín Cortés

      Cristina, qué experiencia tan intensa! Yo creo que captaste lo que había en realidad detrás de ese comportamiento. Enhorabuena por tu trabajo, transmites mucha satisfacción resolviendo esta situación con delicadeza.

      1. Cristina Garcés Aznárez

        Muchas gracias Olympia! La verdad es que cuando ves tanto sufrimiento en una persona durante años… Es muy duro. Así que estoy contenta de haber podido conectar con ella un poco más durante este mes (Hacemos turnos rotatorios por las unidades).
        Muchas gracias por tu comentario!

    2. alichg75

      Cristina, me ha emocionado mucho tu historia. Esa señora necesitaba seguridad y apego y lo has detectado y cubierto con éxito. No creo que sea azar, de verdad como dicen algunas compañeras. Precioso y estimulante Cristina, gracias y mil veces gracias por compartirlo…
      Puedes compartirlo en el grupo de whatsapp? Seguro que a tus compis les encantará leerte.

      1. Cristina Garcés Aznárez

        Hola Alicia. Por supuesto. No me había dado cuenta de que me habías contestado a mí experiencia. Gracias por tus palabras. Estoy aprendiendo muchísimo en este curso. Sobre todo a ser mejor persona y profesional.

    3. ELIZABETH LEÓN GARCÍA

      Qué buena actuación! pero a la vez qué lástima lo de tus compañeras. Qué importante es que todo el barco vaya remando en la misma dirección… Te felicito por esa iniciativa, por esa capacidad que tuviste de observar, analizar y actuar.

      1. Cristina Garcés Aznárez

        Muchas gracias! La verdad es que una de nuestras mayores frustraciones ahora mismo (estamos dos compañeras haciendo el curso), es el no conseguir implicar al resto del equipo.
        Pero estamos trabajando muy duro para generar resultados que sostengan todas nuestras intervenciones. Lo peor es sentir que te miran mal porque no entienden lo que estás haciendo. Aún así, la satisfacción de ayudar a nuestros mayores es infinita.
        Un saludo y muchas gracias por tus palabras!

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